Consejos para cuidar nuestra salud ocular en verano

El verano es la época en la que solemos desconectar del trabajo. Para muchos esto supone desconectar de las pantallas a las que tanto nos apegamos el resto del año, especialmente en trabajos que requieren el uso continuo del ordenador. Sin embargo, aunque pasemos menos tiempo expuestos a las pantallas, seguimos expuestos a ciertos factores que pueden generarnos problemas y afectar nuestra salud ocular. En este artículo explicamos cuáles son algunos de ellos y cómo cuidar nuestros ojos en verano.

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¿Por qué debemos cuidar nuestros ojos en verano?

Existen ciertos factores en verano que se presentan en menor medida durante el resto del año. Si bien debemos cuidar de nuestros ojos durante todo el año, es sabido que en verano se percibe una mayor exposición a los rayos UV, al pasar más tiempo al aire libre. Además, estos se vuelve más intensos durante la estación,  especialmente desde el mediodía hasta la puesta de sol. Otros factores como el aire acondicionado y el calor seco de ciertas zonas geográficas tampoco favorecen a nuestra salud ocular. Bañarse en la piscina o en el mar también afecta a nuestros ojos, debido a la presencia del cloro y las bacterias que podemos encontrar en la playa. Además, al llover menos, pueden darse casos de alergia, puesto que la falta de lluvia propicia que los agentes externos que nos provocan esta afección se queden en el aire.

Algunos de las afecciones más comunes son la conjuntivitis (alérgica, vírica o bacteriana) y la queratitis actínica.

  1. La conjuntivitis puede deberse a distintas causas. Por ejemplo, la alérgica se debe a los agentes externos que nos provocan la alergia en sí, mientras que la vírica y la bacteriana se debe al contacto con microorganismos que nos provocan una infección en los ojos. Normalmente, en verano, solemos exponernos a ellos cuando vamos a la playa o a la piscina, y la conjuntivitis más común es la vírica. Es común que el paciente presente síntomas como quemazón, lagrimeo, ojos muy rojos o la hinchazón de los párpados. Además, en el caso de ser vírica, debemos tomar precauciones para no contagiar a las personas con las que convivimos, puesto que es extremadamente contagiosa. Se recomienda el tomar medidas de higiene estrictas como lavarnos las manos a menudo y no compartir nada que pueda entrar en contacto con los ojos, como las toallas.
  2. La queratitis actínica es una lesión del ojo provocada por la exposición repentina y completa a los rayos UVA. Si tomamos el sol sin ningún tipo de precaución, podríamos quemarnos la piel. Lo mismo ocurre con nuestros ojos. La queratitis afecta en su mayor parte a los párpados, que se hinchan y la capa más superficial de la cornea. Entre sus síntomas están el dolor, lagrimeo y fotosensibilidad.  Normalmente, el paciente puede recuperarse en unos días a través del uso de antibióticos oculares y gotas oftálmicas. Se recomienda encarecidamente el uso de gafas de sol, y si el paciente sufre de ojos secos, usar las gotas oftálmicas a menudo.

Consejos para una salud ocular óptima en verano

  • Utilizar gafas de sol, preferiblemente aquellas que aseguren tener un filtro solar y cristales homologados.
  • Si practicamos buceo u otra práctica que nos obligue a estar bajo el agua, es recomendable utilizar gafas de buceo.
  • No entrar al agua con las lentillas puestas, en caso de usarlas. Tampoco es recomendable tomar el sol con ellas puestas, puesto que amplifican los efectos de los rayos UVA, como una lupa, y pueden provocar lesiones en los ojos.
  • Utilizar gotas oftálmicas para hidratar nuestros ojos. Nosotros recomendamos nuestros Bañoftal Ojo Seco.
  • Lavarse las manos y los ojos a menudo.
  • Las dietas con alto contenido de antioxidantes son beneficiosas para nuestra salud ocular frente a los efectos de la radiación solar.