El tabaco y cómo afecta a los ojos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaco es la principal causa de muchas enfermedades, y es la causa de muerte de millones de personas cada año. Sin embargo, no todo el mundo sabe que, en la misma medida que puede afectar a los pulmones u otros órganos de nuestro cuerpo, también puede afectar a nuestros ojos. Su consumo supone el desarrollo de ciertas afecciones para los ojos y la vista. 

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Afecciones relacionadas con el consumo del tabaco

Entre las afecciones más sonadas se encuentran las siguientes:

  • El ojo seco: la sequedad ocular ocurre cuando no se producen las suficientes lágrimas. El tabaco incrementa las posibilidades de sentir picor, la sensación de arenillas bajo los ojos o de tener los ojos rojos
  • Irritación ocular, u ojo rojo.
  • Retinopatía diabética: otra de las patologías más frecuentes de la retina. Se debe al daño producido en los vasos sanguíneos de la retina y que puede dar como resultado la pérdida parcial de la visión. Las personas con más posibilidad de contraerla son los diabéticos y los fumadores.
  • Cataratas: las cataratas consisten en la opacidad del cristalino del ojo. Esto nos provoca visión borrosa, entre otros síntomas. Fumar aumenta las posibilidades de contraer cataratas porque el humo contiene sustancias tóxicas que disminuyen los nutrientes y antioxidantes que se ocupan de mantener sano al cristalino. 
  • Nervio óptico: los fumadores pueden tener problemas con el nervio óptico. Este une el ojo con el cerebro y el dañarlo puede causar ceguera. El fumar puede provocar el desarrollo de enfermedades relacionadas con el nervio óptico, como el glaucoma
  • Degeneración Macular Asociada a la Edad: La degeneración macular relacionada con la edad es una afección que afecta a la mácula (situada en la retina del ojo). La visión central se ve afectada por el desgaste y la oxidación de esta, que se va agravando con el tiempo. Esta oxidación no es más que el envejecimiento acelerado de la retina. Quien sufre de Degeneración Macular Asociada a la Edad encontrará complicado el enfocar los objetos más cercanos, por lo que las tareas cotidianas serán más difíciles de llevar a cabo. El tabaco contribuye al proceso de oxidación de la mácula. 
  • Ceguera. 
  • Enfermedades inflamatorias como la blefaritis, la uveítis y la conjuntivitis.
  • Además, en caso de fumar durante un embarazo, el tabaco puede causar problemas graves de visión y otras dolencias oculares al bebé. El más común es la retinopatía del prematuro, que consiste en el crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos dentro de la retina, lo que puede producir ceguera o el desprendimiento de esta. 
  • Las toxinas que desprende el tabaco afectan a los tejidos de alrededor de los ojos, por lo que la persona que fuma tiene más posibilidades de desarrollar bolsas bajo los ojos, irritación e inflamación. Las mujeres fumadoras también pueden desarrollar exoftalmia, también conocida como ojos saltones.
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Además, recomendamos encarecidamente evitar también los espacios donde podamos estar expuestos al humo del tabaco, en caso de no ser fumadores.