El uso de mascarillas y el ojo seco evaporativo

Según ha alertado el Consejo General de Farmacia (CGF), los casos de ojo seco se han incrementado en nuestro país durante la crisis sanitaria producida por el COVID-19. Aunque algunos motivos de este crecimiento son el aumento de ciertas actividades diarias, como el teletrabajo, lo cierto es que el uso de mascarillas y el ojo seco evaporativo están fuertemente relacionados.

mascarillas-ojo-seco-evaporativo-banoftal

Qué es el ojo seco evaporativo

Cuando hablamos de ojo seco, nos referimos a una afección ocular que llega a afectar a un tercio de la población española. Dicha afección puede clasificarse en dos tipos distintos: el conocido como ojo seco acuodeficiente y el ojo seco evaporativo.

Este último suele producirse debido a una disfunción de las glándulas de meibomio. Estas están localizadas en el borde de los párpados, y son las encargadas de segregar lípidos para que protejan a las lágrimas de una evaporación demasiado temprana.

Por lo general, una causa bastante habitual del ojo seco evaporativo puede ser una exposición directa del ojo a una corriente de aire. La falta de parpadeo puede ser otro motivo bastante común.

Síntomas más comunes

Según los oftalmólogos, esta modalidad de sequedad ocular puede manifestarse mediante los siguientes síntomas:

  • Irritación en el ojo.
  • Enrojecimiento.
  • Picor, escozor o sensación de arenilla.
  • Picor.
  • Lagrimeo excesivo.
  • Visión borrosa.
Te puede interesar  ¿Qué es la presbicia?

¿Por qué la mascarilla contribuye a su aparición?

Como ya hemos mencionado, una corriente de aire, como la producida por el aire acondicionado, puede provocar que las lágrimas, que son las encargadas de proteger, limpiar e hidratar el ojo, se evaporen antes de tiempo y así no puedan cumplir su cometido con total eficacia.

Cuando llevamos puesta una mascarilla, el aire que expulsamos al respirar no sale con normalidad. Lo común es que salga hacia abajo, si exhalamos por la nariz, o hacia delante, si lo hacemos por la boca. Con la mascarilla, no obstante, este aire suele quedar retenido en su interior, por lo que es fácil que salga por la parte superior. Es decir, justo debajo de los ojos. Se trata, pues, de una continua corriente de aire que, a la larga, nos puede producir este tipo de sequedad ocular.

Consejos para evitar sufrir ojo seco evaporativo debido a la mascarilla

Aunque queda demostrado que la mascarilla, tras llevarla de un modo prolongado y continuado, puede ser un problema para nuestros ojos, lo cierto es que su uso sigue resultando esencial para prevenir la transmisión del coronavirus, especialmente en interiores. Por eso, si lo que queremos es reducir el riesgo de sufrir esta afección, los especialistas dan los siguientes consejos:

  1. Elegir una mascarilla con alambre nasal flexible. Además, hemos de cuidar la forma que adaptamos el alambre. Lo ideal es ajustarlo todo lo posible para evitar que el aire exhalado elija ese camino para salir.
  2. Descansar de su uso cada ciertas horas. Siempre que sea posible, será recomendable quitarse la mascarilla para respirar con normalidad.
  3. Aplicar gotas lubricantes. Haciendo esto de forma periódica ayudaremos a mantener la hidratación del ojo.
  4. Parpadear con más frecuencia. Esto ayudará a estimular nuevas lágrimas de forma natural.
Te puede interesar  El Orzuelo: Causas, Síntomas y Prevención